martes, 12 de julio de 2016

SALES DE SCHÜSSLER


SALES DE SCHÜSSLER

Qué son las sales de Schüssler

El tratamiento con sales de Schüssler
es un método terapéutico desarrollado
por el doctor Wilhelm Heinrich Schüssler
 basado en el uso de sales minerales
(componentes básicos del organismo)
tratadas de manera homeopática.
Puesto que se trata de un sistema que
no ofrece efectos secundarios ni
agravamiento de los síntomas, cada
vez es más utilizado por terapeutas
naturistas o incluso particulares interesados
en elaborar sus propios remedios caseros.
Las sales de Schüssler son 12 sales
 minerales cuya principal función consiste
en equilibrar y regular posibles alteraciones
en la distribución y absorción de los minerales
en el organismo durante el desarrollo de
una enfermedad.
Las sales de Schüssler se utilizan
principalmente para afecciones leves,
enfermedades crónicas y trastornos
del humor. Por supuesto, no se recomienda
sustituir ningún tratamiento médico por
las sales de Schüssler, ya que por sí solas
no son capaces de solucionar el problema
definitivamente cuando se trata de
enfermedades crónicas o graves, sin
embargo sí son una buena alternativa
para complementar cualquier tratamiento
médico o para tratar numerosas afecciones
comunes en la vida diaria.
A modo de resumen, estas son las principales
funciones de las 12 sales de Schüssler:

Nº 1 Calcium Fluoratum. Piel, uñas y huesos

Nº 2 Calcium Phosforicum. Cicatrización y crecimiento

Nº 3 Ferrum Phosforicum. Inflamaciones y lesiones

Nº 4 Kalium Chloratum. Membranas mucosas

Nº 5 Kalium Phosforicum. Músculos y nervios

Nº 6 Kalium Sulfuricum. Inflamaciones crónicas y afecciones de la piel

Nº 7 Magnesium Phosforicum. Dolores y calambres

Nº 8 Natrium Cholratum. Metabolismo líquido

Nº9 Natrium Phosforicum. Metabolismo

Nº 10 Natrium Sulfuricum. Desintoxicación y excreción

Nº 11 Silícea. Tendones, cartílagos y huesos

Nº 12 Calcium Sulfuricum. Drena el líquido infectado (pus)

Ventajas de las sales de Schüssler

Estas son algunas de las importantes ventajas
del tratamiento con sales de Schüssler:

No tienen efectos secundarios

No agravan los síntomas

Al ser solo 12 sales, elegir el tratamiento
adecuado no resulta tan complicado como
en el caso de la homeopatía.
Si nos equivocamos al elegir las sales del
 tratamiento no pasa nada… simplemente
no corregiremos el desequilibrio y podemos
volver a intentarlo con otras sales diferentes

Las pueden tomar todo tipo de personas: bebés,
niños y niñas, embarazadas y personas mayores.

Las diluciones disuelven las sustancias en
partículas tan finas que penetran al interior
de las células enfermas

Se pueden usar en múltiples aplicaciones
de remedios caseros: comprimidos, baños, 
pomadas,  compresas, etc.

Cómo tomar las sales de Schüssler

Las sales de Schüssler se venden en farmacias
 en forma de comprimidos. Estos comprimidos
deben dejarse en la boca hasta que se disuelvan,
de modo que las mucosas bucales absorban
completamente sus principios activos.
Schüssler recomendaba usar una potencia D6
para todas las sales excepto la nº1, la nº 3 y
la nº 10, que recomendaba una potencia D12.
Por eso tienes que recordar, cuando vayas
a la farmacia, pedir dichas potencias.

En cuanto a la dosificación, debemos tener
en cuenta la edad:

Bebés. Disolver un comprimido en un poco
de agua y aplicar en los labios poco a poco,
1 a 2 veces al día hasta que mejore.

Niños y niñas entre 2 y 8 años. 1 comprimido,
2 o 3 veces al día hasta que mejore

Adultos y personas mayores. 2 comprimidos,
 3 veces al día hasta que mejore

En caso de enfermedad grave. 1 comprimido
cada 3, 5, 15 o 30 minutos durante la primera
hora en la que la enfermedad se manifiesta.

El caso especial de la sal nº 7

El llamado “7 caliente” es un método de
aplicación específico para la sal nº 7
Magnesium Phosforicum, especialmente
recomendada para el dolor y los calambres
que desarrolló el Dr. Schüssler.
Consiste en añadir 10 comprimidos a una
taza de agua hirviendo, removiendo para
que los comprimidos se disuelvan por completo.
Esta solución debe beberse lentamente a
pequeños sorbos mientras el agua permanezca
caliente, manteniendo esos pequeños sorbos
en la boca durante unos segundos para
que las membranas de la boca puedan
absorber los principios activos.

Cuándo tomar las sales de Schüssler

Aunque se pueden tomar como te hemos
indicado (3 veces al día), numerosos terapeutas
recomiendan tomar las sales de Schüssler
según el reloj orgánico chino para aumentar s
us efectos.
¿En qué consiste el reloj orgánico chino?
Muy fácil: según la medicina tradicional china,
 cada órgano tiene un rendimiento máximo
de dos horas a lo largo del día, de manera
que cuando ha pasado este tiempo, la energía
del organismo pasa a otro órgano diferente.

Para estimular un órgano en concreto, se
aconseja aumentar la dosis (en lugar de 1 o
2 comprimidos, tomar entre 5  a 10) una hora
 antes del tiempo de mayor rendimiento de
este órgano. 
Aquí te dejamos un pequeño esquema que
te servirá para este propósito, relacionando
la hora con el órgano y las sales más indicadas:

De 1h a 3h (Hígado): Kalium sulfuricum,
 natrium sulfuricum, calcium sulfuricum

De 3h a 5h (Pulmones):  Kalium chloratum,
 magnesium phosforicum, calcium phosforicum

De 5h a 7h (Intestino grueso): Kalium chloratum,
 natrium sulfuricum, natrium phosforicum,
 ferrum phosforicum

De 7h a 9h (Estómago): Kalium cloratum,
natrium phosforicum, ferrum phosforicum

De 9h a 11h (Bazo, páncreas, sistema inmumológico):
 Ferrum phosforicum, natrium sulfuricum,
natrium chloratum, natrium bicarbonicum

De 11h a 13 (corazón): Magnesium phosforicum,
 kalium phosforicum, calcium fosforicum

De 13h a 15h (Intestino delgado):
Kalium chloratum, natrium phosforicum,
natrium sulfuricum

De 15h a 17h (Vejiga): Kalium chloratum,
 natrium phosforicum, ferrum phosforicum,
magnesium phosforicum

De 17h a 19h (Riñones): Kalium chloratum,
natrium sulfuricum, natrium chloratum

De 19h a 21h (Circulación): Ferrum phosforicum,
magnesium phosforicum, natrium chloratum

De 21h a 23h (Sistema hormonal):
 Zinc chloratum, calcium carbonicum,
 natrium chloratum

De 23h a 1h (Vesícula biliar): Natrium sulfuricum

Cuánto tiempo tomar las sales de Schüssler

La cantidad de tiempo necesaria para aliviar
desequilibrios con sales de Schüssler es
un asunto muy relativo ya que, dependiendo
 de cada persona y su patología, podemos
notar mejoría en horas o días o puede llevarnos
meses.
Como norma general:

Molestias agudas. Si no notamos mejoría en
tres días debemos optar por pensar que
quizá nos hemos equivocado en la elección
y escoger otras sales diferentes

Molestias crónicas. En este tipo de afecciones
debemos tener paciencia y considerar que lo
normal es que empecemos a encontrar mejoría
al cabo de varios meses.

Efectos secundarios y contraindicaciones
de las sales de Schüssler

Aunque no se han encontrado efectos
secundarios ni toxicidad con las sales de
Schüssler, es conveniente tener en cuenta que:

Sobredosis. Más de 100 comprimidos al día
pueden tener un efecto laxante
7 caliente. El tratamiento con la sal nº 7 puede
 producir dolor estomacal o ardor de estómago
a personas con sensibilidad digestiva.
Este tipo de personas deberían evitar el “7 caliente”.

Fármacos. Aunque no se conoce interacción
con otros fármacos conviene informar al médico
del uso de las sales de Schüssler.

Intolerancia a la lactosa. Especial precaución
deben tener las personas alérgicas a la lactosa
o al gluten, ya que este es un componente

 principal de las sales de Schüssler.

Ilesin 12/7/16

martes, 21 de junio de 2016

LIBERACIÓN MIOFASCIAL


LIBERACIÓN MIOFASCIAL

Tensión, dolores, falta de movilidad, agarrotamiento… 
son muchos los síntomas negativos que nuestro 
cuerpo sufre, día a día, por culpa del caótico ritmo 
de vida en el que estamos inmersos. 
Tratar de tomarnos las cosas con calma y unos 
hábitos de vida saludables son fundamentales, 
pero, en muchos casos, necesitamos la ayuda 
profesional para que nuestro cuerpo se sienta mejor 
y, por lo tanto, funcione correctamente. Una técnica 
perfecta para volver a poner a punto al organismo 
es la liberación miofascial.
La liberación miofascial es “una técnica de terapia 
manual que se basa en la aplicación de movimientos 
y presiones sostenidas, dirigidas a todo el sistema 
fascial”. A través de ella, fisioterapeutas especialistas 
en dichas técnicas buscan “liberar las restricciones 
de movilidad de este sistema, devolviendo los 
deslizamientos entre todos los tejidos del cuerpo, 
y haciendo que nuestro cuerpo recupere su equilibrio 
funcional”.
Aunque la investigación del sistema fascial y su 
tratamiento se inició en la primera mitad del siglo XX, 
no fue hasta la década de los 80 cuando se
multiplicaron sus estudios y comenzó a tener una 
importancia clave en el mundo de la fisioterapia. 
Desde entonces se han ido desarrollando una 
serie de técnicas a las que se recurre no sólo en 
la fisioterapia más clásica, sino también en la 
deportiva y en la traumatología.
En su estado normal la fascia se encuentra relajada 
y estirada pero, sin embargo, por culpa de una lesión
una enfermedad, un traumatismo, una incorrecta 
postura corporal, o simplemente estrés o ansiedad
ésta se tensa y puede provocar dolor y falta de 
movilidad. Por este motivo, las manos de los 
fisioterapeutas trabajan en ella para corregir esas 
restricciones y hacer que el organismo se encuentre 
mejor.

¿Qué es la fascia?
El sistema fascial es un gran desconocido para la 
mayoría de las personas, pero una disfunción en 
esta zona puede ser la causante –o agravante– 
de diferentes problemas físicos. En este sentido, 
las fascias son “un tejido, formado por colágeno,
 que recubren todos los músculos y estructuras 
de nuestro cuerpo y cuya función es dar unión 
e integridad a los distintos sistemas del mismo, 
es decir, hacer que el cuerpo funcione como una 
sola unidad”.
El sistema fascial es una especie de entramado 
tridimensional que se reparte a lo largo del cuerpo, 
ya sea en su vertiente superficial (la que envuelve 
todo el cuerpo bajo la cara profunda de la piel), 
o en la más profunda (que envuelve, separa y 
protege los músculos, las articulaciones, los 
huesos o las vísceras).
El hecho de que todo el organismo esté recubierto 
por la fascia hace que su buen estado sea 
imprescindible para que todo el cuerpo pueda 
funcionar correctamente. Y es que el sistema fascial 
no está relacionado únicamente con los típicos 
dolores musculares o articulares por los que solemos 
ir a la consulta de fisioterapia, sino también con otros 
pequeños movimientos fisiológicos pero igual de 
importantes, como puede ser el de la expansión de 
los pulmones cada vez que respiramos.
Uno de los problemas más habituales que afectan 
a este sistema es el síndrome de dolor miofascial 
(SDM), en el que se produce una alteración de la 
longitud correcta del músculo y de su tono muscular 
(también en la de sus músculos antagonistas), lo 
que produce tensión y dolor, por lo que debe ser 
tratado por fisioterapeutas expertos.

El síndrome de dolor miofascial tiene su origen 
principalmente en los llamados puntos gatillo 
miofasciales o trigger points, unas zonas especialmente 
tensas y agarrotadas debido a la incorrecta o deficiente 
contracción muscular. Es en estos nódulos donde nace 
este tipo de dolor, pero es un dolor puntual y profundo 
que también suele referirse a otras estructuras cercanas.
La fascia también puede enfermar, por lo que debemos 
prestarle atención para ganar en salud. Porque, si no 
se tratan, los trigger points pueden llegar incluso a 
modificar la postura corporal y producir problemas en 
otras partes del cuerpo. Para mejorar la calidad de 
la fascia es importante, “tener una alimentación 
equilibrada y una buena hidratación”, ya que los 
suplementos de colágeno o los infrarrojos no tienen 
ninguna incidencia en ella ni en su tratamiento.

Beneficios y contraindicaciones de la liberación miofascial

El principal beneficio de la liberación miofascial es que, 
al mantener el sistema fascial en buen estado y sin 
restricciones provocadas por los puntos de gatillo 
miofasciales, la movilidad de nuestro cuerpo será 
óptima y éste, por lo tanto, funcionará mejor, ya que,
 “al eliminar las restricciones fasciales aumentamos 
la movilidad de todos los tejidos del cuerpo, 
consiguiendo mayor movilidad articular y mejor 
circulación de todos los fluidos corporales”.
Todo esto consigue, a su vez, “eliminar las toxinas que 
se quedan acumuladas entre las distintas capas 
fasciales de nuestro cuerpo”. Por lo tanto, la liberación
 miofascial consigue otros beneficios adicionales 
relacionados con la retención de líquidos, la mala 
circulación sanguínea o la celulitis.
Y es que, “se busca armonizar el movimiento de todos 
los tejidos que conforman nuestro cuerpo”.
Asimismo, el hecho de eliminar los puntos gatillo 
miofasciales hace que se reduzca el dolor localizado 
y se gane en calidad de vida.
Y no podemos olvidar que ayuda a conservar y 
mejorar la correcta postura corporal, por lo que se 
presenta como una buena arma para la prevención 
de lesiones y problemas físicos que se achacan a 
una constante, incorrecta y dañina postura tanto 
en reposo como en movimiento.
La terapia de liberación miofascial también se presenta 
como adecuada en personas con diferentes enfermedades,
como puede ser la fibromialgia, el lupus, la esclerodermia 
o la artritis reumatoide.

Contraindicaciones de la liberación miofascial

Como ocurre con muchas otras terapias, no todo el 
mundo puede beneficiarse de la liberación miofascial, 
y existen ciertas contraindicaciones. Siempre se debe 
contactar con profesionales médicos o fisioterapeutas, 
que son los más indicados para valorar las patologías 
de cada paciente pero, en principio, las personas que 
sufren aneurismas, fracturas, fiebre, tumores, 
enfermedades infecciosas, flebitis avanzada, o 
las mujeres que se encuentran en el primer trimestre 
de embarazo deben abstenerse de seguir esta terapia.

Cómo es una sesión de liberación miofascial

Una sesión de liberación miofascial, que suele 
extenderse a lo largo de una hora, comienza con la 
palpación por parte del fisioterapeuta del cuerpo 
del paciente para determinar en qué estado se 
encuentra el sistema fascial y dónde está alterado.
Una vez diagnosticado el problema, es importante 
calentar la fascia para que ésta sea más manejable; 
para ello, y gracias a que está compuesta de colágeno,
el profesional trabajará con sus dedos, palmas, e 
incluso codos, en la propia fascia, con el objetivo de 
prepararla para su posterior manipulación. En este 
punto, el fisioterapeuta realizará, mediante 
movimientos largos, una serie de estiramientos suaves 
y sostenidos para alargar la fascia y así producir su 
liberación.
Es una sesión tranquila y pausada, ya que se busca 
que la fascia se vaya estirando por sí misma con la
ayuda del trabajo manual, pero nunca forzándola.

Ilesin 21/6/16



jueves, 2 de junio de 2016

APITERAPIA


APITERAPIA


Llega el buen tiempo, al menos en 
el hemisferio norte, y con él las ganas 
de pasar más tiempo fuera de casa 
y disfrutar del aire libre y la naturaleza, 
pero también están ahí los bichitos 
que aparecen con la primavera y que 
tan molestos nos resultan. Sin embargo,
algunos como las abejas son 
fundamentales para el mantenimiento 
del ecosistema, y también guardan 
magníficos secretos para nuestra 
salud y bienestar.
La apiterapia es una terapia natural 
que consiste en el empleo de los 
productos de las abejas –y en especial 
del veneno que inoculan a través de 
su aguijón, la apitoxina– para mejorar
 la salud, y aliviar el dolor y los síntomas 
de diversas enfermedades (hipertensión,
problemas relacionados con el rtitmo 
cardiaco…).
A pesar de que aún faltan estudios 
clínicos más estructurados para 
comprobar todas las posibilidades que 
ofrece la apiterapia para los seres humanos, 
se trata ya de una alternativa empleada 
por muchas personas, e incluso en 
algunos países de Sudamérica está 
integrada dentro de su sistema nacional 
de salud.
Ya eran conocidos, por ejemplo, los 
beneficios de la miel para mitigar los 
molestos efectos de los catarros 
invernales, pero la apiterapia es mucho 
más que eso. Aunque también utiliza los 
productos derivados del trabajo de las 
abejas, su producto estrella es la apitoxina,
el veneno que se encuentra en el aguijón 
de la abeja que, aplicado en dosis muy 
pequeñas y localizadas, puede ayudar 
a mejorar el bienestar de las personas, 
siempre y cuando no sean alérgicas a esta 
sustancia.

Beneficios de la apiterapia y contraindicaciones

La apiterapia basada en la administración 
de apitoxina debe ser aplicada por un 
profesional, puesto que se trata del veneno 
producido por la abeja y, si no se emplea 
correctamente, puede ser muy peligroso 
para la salud.
Los defensores de la apiterapia señalan 
que el contenido de la apitoxina tiene 
grandes beneficios para la salud, y a 
pesar de que hacen falta más estudios 
científicos, entre las propiedades que 
se le atribuyen a esta terapia natural 
destacan:
Los componentes del veneno de abeja 
(principalmente melitina, aunque también 
otros péptidos y proteínas) tienen efectos 
antibacterianos, antifúngicos, antiinflamatorios, 
analgésicos, euforizantes y hasta antitumorales.
Se trata de un producto natural y, por lo tanto, 
se evitan las sustancias químicas presentes 
en otros tratamientos y sus posibles efectos 
colaterales.
La apiterapia también puede ayudar a 
personas con problemas de hipertensión, 
y contribuye a mejorar el metabolismo 
y a eliminar toxinas y edemas.
Favorece el sistema cardiovascular, ya 
que la apitoxina es anticoagulante y 
disminuye el ritmo cardíaco.
Combate el dolor. Precisamente una de 
las aplicaciones más importantes de la 
apiterapia es la de aliviar a los pacientes 
que sufren enfermedades acompañadas 
de dolores crónicos o puntuales, gracias 
a que es un analgésico muy poderoso. 
Por este motivo, se suele administrar a 
pacientes con dolores osteomusculares y
 articulares.
Está indicada para tratar problemas 
relacionados con el estrés o la ansiedad.

Contraindicaciones de la apiterapia

La apiterapia con apitoxina no está indicada 
para todo el mundo y, por ejemplo, las 
mujeres embarazadas deben esperar a 
dar a luz antes de someterse a este tipo 
de tratamiento, para evitar complicaciones 
en el feto. Asimismo, las personas que 
sufren enfermedades infecciosas o de 
transmisión sexual, cardiopatías, cáncer, 
u otras enfermedades crónicas, no pueden 
someterse al pinchazo de veneno de abeja. 
Como siempre, lo ideal es consultar con 
el médico especialista el deseo de realizar 
apiterapia, y que sea él quien valore si 
es recomendable o no.

Productos de las abejas buenos para la salud

La apiterapia se aprovecha del trabajo 
incansable de las abejas para tratar 
ciertos problemas de salud del ser humano. 
Aunque la base fundamental de la apiterapia 
es el veneno de este insecto volador, 
la apitoxina, el resto de los productos que 
fabrican estos pequeños insectos también 
forman parte de este tratamiento natural:

Miel
La miel es el producto de las abejas más 
conocido. Aunque no la usemos diariamente, 
probablemente haya un bote de este líquido 
dulce y viscoso en algún armario de nuestra 
cocina esperando para aliviar los síntomas 
del catarro invernal. Además, la miel es 
energética y vigorizante, cicatrizante y 
desinfectante, y ayuda a hacer la digestión 
gracias a su alto contenido en enzimas.

Cera
No solo sirve para depilarse, también es 
buena para la salud, ya que es nutritiva 
para la piel y el pelo y, por lo tanto, 
perfecta para incluirla en ciertas mascarillas, 
y tiene propiedades emolientes y 
antiinflamatorias.

Jalea real
Aunque se parece estéticamente a la miel, 
la jalea real se prepara sin polen y está 
destinada exclusivamente a las abejas 
reinas, lo que nos da una idea de sus 
excelentes propiedades. La jalea real tiene 
numerosos beneficios para la salud, entre 
los que destaca que es revitalizante y 
estimulante, tiene efectos vasodilatadores, 
mejora la circulación sanguínea, ayuda 
a controlar los niveles de colesterol y 
glucosa en sangre gracias a su alto 
contenido en ácido pantoténico, estimula 
los procesos metabólicos y eleva el 
contenido de hemoglobina en sangre.

Propóoleo
También conocido como própolis, tiene 
propiedades analgésicas, cicatrizantes, 
y antibacterianas, y se están realizando 
estudios que avalen su uso ante 
enfermedades respiratorias, cardiovasculares 
o del tracto urinario.

Polen

Con propiedades revitalizantes y vigorizantes, 
el polen es ideal para personas que sufren 
astenia o cansancio. Además, tiene 
propiedades antiinflamatorias y analgésicas.

Ilesin 2/6/16

martes, 17 de mayo de 2016

BIOFEEDBACK


BIOFEEDBACK

El mejor maestro está en nuestro interior; 
por ello, observando y prestando atención 
a las señales que nos envía el organismo, 
podemos reducir, e incluso eliminar, 
ciertos problemas de salud. Esta teoría es 
la que defiende el biofeedback 
(biorretroalimentación en español), una 
terapia relativamente reciente con la que 
podemos aprender a mejorar nuestra salud 
y el rendimiento que obtenemos de nuestro 
propio cuerpo.
Precisamente maximizar el rendimiento 
del organismo es lo que buscan 
incansablemente los deportistas, pero no 
sólo ellos se pueden ver beneficiados por 
el biofeedback. Este tratamiento proporciona 
un mayor autocontrol de ciertas variables 
fisiológicas que pueden condicionar nuestro 
estado de salud; lo que en otras palabras 
se puede definir como “hacer consciente 
lo inconsciente”.
El propio organismo aporta cierta información 
que, si sabemos cómo gestionarla, podemos 
ayudar a nuestro cuerpo a funcionar mejor 
y, por lo tanto, a reducir o eliminar 
problemas de salud. En una primera fase, 
el biofeedback mide diferentes factores 
relacionados con el sistema nervioso y su 
actividad, como son la tensión muscular, 
la respiración, la temperatura de la piel, 
las ondas cerebrales o el flujo sanguíneo. 
A partir de esta información, podemos 
obtener un plan diseñado por profesionales 
para manejar estas variables y así controlar 
ciertos problemas.
Por ejemplo, nuestra respiración se acelera 
cuando estamos estresados, como podemos 
comprobar en el monitor; aprenderemos a 
controlar la respiración, y veremos los 
resultados de nuestro esfuerzo en una 
pantalla para, posteriormente, saber cómo 
detectar un problema y autogestionarlo
fuera de la consulta. Y es que, el biofeedback 
consiste en que aprendamos a aprovechar 
más nuestras capacidades y a controlar 
mejor los procesos fisiológicos de nuestro
cuerpo.
Orígenes del biofeedback

Fue a mediados del siglo XX cuando uno 
de los profesores de la Universidad de 
Chicago, José Kamiya, se dio cuenta de 
que podía controlar sus ondas cerebrales 
y, por lo tanto, sus procesos psicofisiológicos. 
Poco a poco se fue perfeccionando y 
desarrollando esta técnica, y tan sólo 
15 años después otro profesional 
estadounidense, Barry Sterman, comenzó 
a usarla con fines terapéuticos. Había 
nacido el biofeedback.
Dentro del biofeedback encontramos una 
modalidad que cada día está más extendida: 
el neurofeedback. También conocido como 
EGG-Biofeedback, es una parte muy específica 
del biofeedback que se centra en la actividad 
eléctrica del cerebro y que, por lo tanto, 
enseña a controlar las ondas cerebrales 
para ajustar el estado mental.

Beneficios del biofeedback

El biofeedback ayuda, según sus defensores,
 en la recuperación o mejora de diferentes 
patologías, por lo que sus beneficios para 
la salud se presentan como bastante amplios.
Uno de los ventajas principales del biofeedback 
es que proporciona un incremento de 
la capacidad de relajación, gracias a que 
el entrenamiento propio de esta terapia 
enseña a controlar la respiración y a 
reforzar la concentración de manera 
autónoma. Esto nos proporcionará un 
estado interno de tranquilidad y también 
provocará un aumento sustancial en nuestra
 autoestima y confianza lo que, a su vez, 
nos ayudará en la toma de decisiones.
Otros aspectos que mejorarán con el 
biofeedback son la velocidad de respuesta 
y la capacidad de memoria, tanto a corto 
como a largo plazo. Esto, unido al hecho 
de que tengamos un menor desgaste 
mental, hará que se produzca un gran 
desarrollo de la inteligencia emocional y, 
por lo tanto, un gran bienestar psicológico.
Si el biofeedback está resultando efectivo 
para nuestras dolencias, puede que 
podamos evitar o reducir otro tipo de 
tratamientos físicos o farmacológicos más 
agresivos. No obstante, debemos informar 
a nuestro médico de los progresos 
conseguidos gracias al biofeedback, y  
será él quien decida si hay que cambiar 
el tratamiento tradicional. Igual que es 
contraproducente automedicarse, también 
lo es retirar o cambiar una medicación por 
voluntad propia, sin consultar con los 
especialistas.
Además de un método curativo y preventivo, 
el biofeedback se presenta como una terapia 
adecuada para la mejora de la práctica 
profesional de los deportistas. Y es que 
los deportistas semi-profesionales o 
profesionales pueden aprender, a través 
del biofeedback, a reducir y manejar la 
ansiedad que se da antes de la competición, 
así como a aumentar la concentración, lo 
que conllevará una mayor consistencia 
y regularidad en su rendimiento. Además,
 el biofeedback puede ayudar en la 
recuperación de lesiones.

Para quién está indicado el biofeedback

El biofeedback tiene una gran aceptación 
como método para combatir diferentes 
problemas psicosomáticos, entre los que 
destaca especialmente el estrés. 
Esta terapia enseña a manejarlo, por lo 
que es ideal para personas que lo sufren, 
así como para aquellos que padecen 
otros problemas similares como la 
ansiedad, e incluso depresión.
Aunque el estrés es una de las patologías 
más habituales por las que se consulta 
a expertos en biofeedback, la incontinencia 
urinaria femenina es la patología en la 
que hay un mayor grado de éxito, 
según la Association for Applied 
Psychophysiology and Biofeedback (AAPB), 
la International Society for Neurofeedback 
and Research (ISNR) y la Asociación 
Mundial de Biofeedback. Y es que esta 
terapia ayuda a las mujeres a conseguir 
un vaciamiento vesical efectivo, a 
identificar la propiocepción muscular, 
y a coordinar los músculos del sistema 
urinario con el objetivo de eliminar 
los patrones inapropiados.
Igualmente, estas asociaciones internacionales 
señalan que el biofeedback es eficaz 
contra el trastorno por déficit de atención 
e hiperactividad (TDAH), el dolor crónico, 
el estreñimiento, la epilepsia, las migrañas, 
la hipertensión arterial, los problemas 
psicomotrices, la enfermedad de Raynaud 
y las disfunciones temporomandibulares.
No obstante, la lista de enfermedades y 
problemas para los que está indicado 
el biofeedback es muy larga y abarca 
desde trastornos derivados por el consumo 
de sustancias tóxicas, hasta problemas 
respiratorios o coronarios.

Ilesin 17/5/16