miércoles, 6 de agosto de 2014

AROMATERAPIA: CURAR CON ESENCIAS -2

AROMATERAPIA: CURAR CON ESENCIAS


Muchas de las propiedades de los aceites esenciales están 
todavía en estudio o por descubrir, dada la gran cantidad 
de sustancias químicas que los componen. No obstante,
 la más estudiada es su actividad antibacteriana,
conocida desde la antigüedad, y debida a su contenido 
en fenoles y aldehidos, como el timol del aceite del tomillo 
y de otras labiadas, de acción antiséptica externa e intestinal 
y antihelmítica.
Su poder de penetración cutánea es muy elevado, de ahí 
que su aplicación en forma de baños o masajes resulte una 
excelente opción terapéutica. Además se eliminan a través 
de los pulmones y los riñones, por lo que sus principios 
actúan también en estos órganos.
Algunos aceites estimulan las secreciones gástricas y salivares, 
contribuyendo al proceso de la digestión. Así, el de manzanillas 
antiespasmódico y alivia los retortijones y el dolor; el de
 romero favorece el flujo de la bilis al intestino, y el de 
menta combate los molestos gases. En estos casos, las 
aplicaciones tópicas mediante masajes en la zona abdominal 
resultan muy efectivas.
Las Inhalaciones y los masajes en el tórax con aceites 
senciales de eucalipto, tomillo, lavanda y orégano tienen 
acción expectorante, fluidifican las secreciones bronquiales
 y favorecen su eliminación, y son espasmódicos y antisépticos. 
Los de manzanilla y geranio se aplican mediante masajes en
 la zona sacrolumbar para ayudar a disolver los cálculos urinarios.
Algunas de las esencias son estimulantes del sistema nervioso 
cedro, limón y menta- mientras que otras, como la lavanda y 
la melisa, resultan magníficos sedantes.
Por último los aceites esenciales actúan como purificadores 
del aire cuando se vaporizan y dispersan en el ambiente. 
En la Edad Media era costumbre hacer hogueras en las plazas 
públicas y echar al fuego plantas aromáticas para ahuyentar
 las epidemias y la peste.
A principios del siglo XVI se perfumaban las estancias con 
romero, espliego, angélica o menta; de esta forma quedaban
 impregnadas de un suave aroma, pero también desinfectadas.
 Muchas hierbas son excelentes insecticidas y purificadores
del ambiente. Aunque sin duda la que más perfuma es la rosa,
 por su aroma delicado y balsámico.
Cualquier rincón del hogar resulta adecuado para colocar 
un cestito de mimbre que contenga una mezcla aromática, 
como la que proponemos a continuación: pétalos de rosa, 
hojas de laurel, hojas y flores de eucalipto, hojas de nogal, 
mirto, tomillo y salvia, mezcladas con jengibre, canela y 
vainilla cortados en trozos más bien grandes. Cada vez que 
el perfume comience a debilitarse añadiremos unas gotas 
de alcohol o esencia de rosas.
En la despensa, para ahuyentar a los gorgojos, podemos
poner hojas de laurel junto a los paquetes de harina,
arroz o legumbres. La naftalina puede sustituirse por
saquitos de seda o muselina rellenos de espliego y toronjil 
bien pulverizados. Son igualmente eficaces y de aroma mucho 
más delicado.
Hay que aprovechar al máximo las virtudes de los aceites 
antes de que comiencen a volatilizarse. Para ello echaremos
 unas tres o seis gotitas en la bañera una vez que esté llena.
 Después, para que se disuelvan, se remueve bien el agua, 
que no tiene que estar demasiado caliente, sobre todo 
en los baños estimulantes.
Es mejor tomar los baños sedantes, cuya función es calmar,
relajar y ayudar a conciliar el sueño, por la noche, antes de dormir, 
y dejar los estimulantes para la mañana. En este último caso 
emplearemos sólo dos gotas de aceite si se tiene la piel sensible,
ya que las sustancias de este tipo pueden resultar algo irritantes.
Son plantas estimulantes la menta, el cedro, el romero, el pino, 
el enebro y el limón, y sedantes, la manzanilla, la melisa y la lavanda. 
Si se pretende aliviar los pies cansados y el sudor no hay nada 
como un baño con aceite de romero, enebro o ciprés.
Para la elaboración de perfumes y aceites para el baño y el 
masaje doméstico es recomendable utilizar los aceites suaves y
 tomar algunas precauciones. Así, no hay que aplicarlos 
directamente sobre la piel, ya que puede irritarla, ni en 
el embarazo sin consultar antes con el médico, ya que 
algunas de estas sustancias están contraindicadas durante 
este período. Por último, debe evitarse el uso prolongado 
de un mismo aceite.

Ilesin 6/8/14

2 comentarios:

  1. muy buen tema bien desarrollado y buenos consejos Ilesin...

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    1. Muchas gracias mi querido Lao por tu bello comentario.
      Me alegro que te resulte interesante.
      Besos.

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